Doce meses
después del
go-live.
Tres bodegas,
tres realidades
de stock.
Distribuidora del Pacífico operaba con un ERP de inventario por bodega, pero sin sincronización en tiempo real. Cada vendedor consultaba la bodega que tenía más cerca; los traslados se programaban a mano; los quiebres de stock se descubrían cuando el cliente llamaba a reclamar.
El catálogo de 12 mil SKUs hacía imposible mantener la sincronización a mano. La consolidación semanal — lunes en la mañana — era una pesadilla que ocupaba al equipo de logística dos días completos.
Una sola
fuente de
verdad.
Migramos las tres bodegas a un único Odoo 18 con módulo de inventario configurado por ubicación. Conectamos los puntos de venta de cada bodega para que cada movimiento (entrada, salida, traslado) se reflejara inmediatamente en el resto.
Para el catálogo, hicimos una limpieza de duplicados (encontramos 1,400 SKUs duplicados con códigos distintos) y normalizamos las unidades de medida.
Stock
compartido,
decisiones rápidas.
A seis meses del go-live, los indicadores de operación cambiaron significativamente. Los vendedores ahora pueden prometer despachos desde cualquier bodega; logística programa traslados con datos del día; el equipo de compras tomó dos semanas para descubrir que ya no tenía que pedir refuerzos urgentes.
“Antes nadie sabía cuánto teníamos en Buga si miraba desde Cali. Ahora es la misma pantalla. Suena obvio — pero llevábamos diez años sin lograrlo.”
¿Su operación se parece
a la de Distribuidora del Pacífico?
Si está corriendo el negocio sobre hojas de cálculo y sistemas que no se hablan entre sí, este caso le va a sonar. Agende un diagnóstico de 30 minutos y le decimos honestamente qué tan cerca o lejos está de algo así.
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